Conadeh insta al Estado a prevenir, erradicar y sancionar toda forma de trabajo infantil
- En Honduras alrededor de 1,022,550 niñas, niños y adolescentes entre 5 y 17 años se encuentran en situación de trabajo infantil y uno de cada cinco realizan actividades peligrosas principalmente en labores agrícolas, de ganadería, silvicultura y comercio al por mayor y menor.
El Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (CONADEH) hizo hoy un llamado urgente a la sociedad hondureña, a las autoridades del Estado y al sector empresarial a redoblar esfuerzos para prevenir, erradicar y sancionar toda forma de trabajo infantil en un país donde más de un millón de niños y niñas entre 5 y 17 años están en esa situación, que vulnera sus derechos.
En el marco de la conmemoración del Día Mundial contra el Trabajo Infantil, la titular del CONADEH Blanca Izaguirre dijo que la prevención del trabajo infantil es una inversión en el futuro de Honduras. Una sociedad sostenible es la que garantiza que sus niños y niñas accedan a educación, salud y entornos seguros.
Indicó que el CONADEH forma parte de la Comisión Nacional para la Erradicación Gradual y Progresiva del Trabajo Infantil y reiteró su llamado a fortalecer políticas públicas, inspección laboral y apoyo a familias vulnerables.
“La niñez debe estar en las escuelas, construyendo sueños, nunca trabajando en condiciones que vulneren sus derechos”, declaró
Las peores formas de trabajo infantil exigen respuesta inmediata
Por su parte la coordinadora de la Defensoría de la Niñez del CONADEH, Cándida Maradiga señaló que cada vez que una niña o un niño se ve obligado a trabajar, la sociedad pierde una parte de su futuro. “Cada infancia truncada por la explotación, la pobreza o la indiferencia representa una deuda colectiva que no podemos ignorar”.
Explicó que el trabajo infantil constituye una grave violación a los derechos humanos cuando priva a la niñez de su derecho a la educación, al descanso, al juego, a la salud, a su desarrollo integral y a vivir una infancia libre de explotación.
Indicó que esta problemática se encuentra estrechamente vinculada a factores como la pobreza, la exclusión social, la desigualdad y la falta de oportunidades para las familias.
Resulta especialmente preocupante la participación de niñas y niños en actividades peligrosas que ponen en riesgo su integridad física, emocional y psicológica, así como su utilización en actividades ilícitas promovidas por estructuras criminales, situaciones que según Maradiaga representan las peores formas de trabajo infantil y exigen una respuesta urgente e integral del Estado.
Cifras que alarman
Se estima que, en Honduras, 1,022,550 niñas, niños y adolescentes entre 5 y 17 años se encuentran en situación de trabajo infantil y uno de cada cinco realizan actividades peligrosas principalmente en labores agrícolas, de ganadería, silvicultura y comercio al por mayor y menor.
La situación es de tal magnitud que cuatro de cada diez niños y niñas con ese rango de edad se encuentran en situación de trabajo infantil, ya sea en actividades económicas o en tareas domésticas peligrosas o de larga duración.
El trabajo infantil tiene como escenario los 18 departamentos del país, sin embargo, esta situación alcanza un nivel alarmante en Gracias a Dios donde el 45.9% de los 31,525 niños y niños entre 5 y 17 años están bajo esa situación, es decir, uno de cada dos.
También es motivo de preocupación lo que ocurre en departamentos como Intibuca ya que de 78,206 niños y niños de entre 5 y 17 años, el 35.2% realiza trabajo infantil.
Llamado a la acción
Maradiaga reafirmó que la niñez hondureña tiene derecho a crecer en un entorno seguro, protector y libre de explotación por lo que exhortó a las instituciones competentes a fortalecer políticas públicas y los sistemas de protección de la niñez.
Además, reforzar los mecanismos de inspección laboral para detectar y sancionar la explotación, así como ampliar las medidas de apoyo social para familias en situación de vulnerabilidad.
El llamado fue extensivo a la población, en general, para que denuncie cualquier situación que implique explotación laboral infantil y de esa manera promover una cultura de respeto y garantía de los derechos de la niñez.