Persisten los crímenes de odio contra las mujeres trans en Honduras

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Persisten los crímenes de odio contra las mujeres trans en Honduras

  • Se estima que entre el 2004 y el 2025 (21 años), alrededor de 600 personas perdieron la vida violentamente, entre ellos, unos 335 hombres gay, 156 mujeres trans, además murieron en circunstancias violentas, mujeres lesbianas, hombres bisexuales y hombres trans.

El Comisionado Nacional de los Derechos Humanos (CONADEH) cuestionó hoy la poca respuesta estatal frente a los crímenes de odio que persisten contra personas de la diversidad sexual, en especial, contra las mujeres trans, lo que refleja una falla estructural en la protección de los derechos de esta población agobiada por la violencia que impera en el país y que, en los últimos 21 años, dejo más de 150 víctimas.

Emir Rivera, coordinador de la Defensoría de Personas de la Diversidad Sexual del CONADEH declaró que, en el 2026, siguen ocurriendo crímenes de odio contra mujeres trans, en contextos de extrema violencia y con muy poca respuesta del Estado, lo que refleja no solo un acto criminal, sino una falla estructural en la protección de los derechos humanos.

Agregó que, es una realidad que sigue ocurriendo y que no se puede ignorar, porque, en Honduras, cada caso representa una vida, una historia, una familia y hablar de esto es una forma de visibilizar, de generar conciencia y de recordar que todas las personas merecen vivir con dignidad y sin miedo.

Dos casos impactantes en el 2026

Recordó que, en el 2026, uno de los casos más impactantes fue el de Solange Herrera, una mujer trans, asesinada a disparos, en Choluteca, por hombres armados que, sin mediar palabra, llegaron y le dispararon en múltiples ocasiones.

Este crimen no solo fue violento, fue directo, público y sin ningún tipo de humanidad. Solange era una persona conocida en su comunidad, y su muerte generó indignación, pero también miedo, comentó.

También hizo referencia al caso de Giseel Guzmán, que era una mujer trans de 31 años, conocida por su cercanía con su familia, su trabajo y su activismo dentro de la comunidad, fue encontrada sin vida en Tegucigalpa, en el sector de El Carrizal, y que, según los reportes, la causa de su muerte fue asfixia por estrangulamiento.

Giseel era una persona con sueños, con historia, con una vida que importaba y que horas antes de su muerte estuvo compartiendo con amistades, lo que hace este caso aún más cercano y humano.

Rivera indicó que ambos casos reflejan una violencia extrema y una realidad que  muchas veces pasa desapercibida. Son historias distintas, pero con un mismo fondo mujeres trans que pierden la vida en circunstancias violentas, lo que obliga a reflexionar como sociedad sobre el respeto, la empatía y el valor de cada vida humana.

Otra de las preocupaciones expresadas por el defensor de los derechos de las personas LGBTIQ+ son las constantes agresiones físicas que sufren las mujeres trans, lo que refleja que la violencia no solo ocurre en casos extremos, sino también en el día a día, en espacios donde debería existir respeto y seguridad.

Estado hondureño responsable por la muerte de mujeres trans

El 26 de marzo de 2021, la Corte Interamericana de los Derechos Humanos (CORTE IDH) condenó al Estado de Honduras por el caso Vicky Hernández, mujer trans y defensora de derechos humanos, muerta violentamente entre la noche del 28 de junio y la madrugada del 29 de junio de 2009, en San Pedro Sula.

El 19 de enero del 2026, la Corte IDH emitió otra sentencia declarando al Estado de Honduras como responsable por la detención arbitraria y discriminatoria, así como por la falta de debida diligencia en la investigación del caso Leonela Zelaya, una mujer trans, muerta violentamente en septiembre del 2004.

Según el CONADEH, dichas sentencias no solo imponen al Estado obligaciones de reparación individual, sino que reafirman el deber ineludible de adoptar medidas integrales y estructurales orientadas a erradicar las causas profundas de la discriminación contra las personas trans, incluyendo patrones institucionales de exclusión, estigmatización y violencia.

Añade que, en Honduras, persisten condiciones estructurales que reproducen la impunidad y colocan a las personas trans en una situación de riesgo permanente.

Alrededor de 600 muertes de personas LGBTIQ+ en 21 años, unas 156 mujeres trans

Diversas organizaciones que defienden los derechos de las personas LGBTIQ+ establecen que, entre el 2004 y el 2025, unas 600 personas perdieron la vida violentamente, entre ellos, alrededor de 335 hombres gay, 156 mujeres trans, además murieron en circunstancias violentas mujeres lesbianas, hombres bisexuales y hombres trans.

Solo en el 2025, se registró la muerte de 39 personas de la diversidad sexual, 14 eran hombres gay, 8 bisexuales, 7 mujeres trans, 4 mujeres lesbianas, entre otras. La mayor parte de las víctimas fueron encontradas en la vía pública, otras en su casa de habitación o apartamento, solares baldíos, ríos y quebradas

Durante el 2025, al menos 12 departamentos del país fueron escenario de la muerte de personas de la diversidad sexual, sin embargo, el 54% se registró en Francisco Morazán (12) y Cortés (9).

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